La reforma de L’illa Diagonal parte de una idea sencilla pero ambiciosa: actualizarla y modernizarla sin renunciar a su identidad. El proyecto consiste en renovar sus espacios comunes, con el objetivo de reforzar la permeabilidad del conjunto urbano y adaptarlo a su entorno
La intervención alcanza tres áreas: Interiores, Parque exterior y un nuevo espacio de transición entre ambos, l’ Umbracle. Este último, una estructura ligera de acero cubierta con lamas de madera y vegetación que protege del sol, transforma un espacio hasta entonces residual y lo convierte en un lugar de estancia, en contacto con la naturaleza, que conecta, no solo el interior con el parque y la Avenida Diagonal, sino también con las tres plantas del centro comercial. Su diseño, ligero y permeable, genera confort climático e incorpora criterios de sostenibilidad que han reducido la demanda energética un 21%.
La renovación del Parque exterior refuerza su papel como espacio público, fomentando la biodiversidad, la gestión eficiente del agua mediante SUDS y la creación de áreas diversas para el juego, el descanso y los eventos. Esta actuación refuerza la integración urbana y cercanía con nuestros clientes.
En el interior, la intervención mejora el wayfinding, la accesibilidad y la experiencia del cliente mediante un nuevo techo textil tensado de más de 1.100 m2 integrado en la arquitectura, que hibrida iluminación dinámica y pantalla de baja resolución para una experiencia inmersiva que brinda a los visitantes la sensación de estar al aire libre. Todo ello se acompaña de una optimización energética que reduce significativamente el consumo y las emisiones. El proyecto obtiene la certificación BREEAM Excelente
En definitiva, un proyecto que combina arquitectura, sostenibilidad, innovación y mezcla de usos, consolidando L’illa como un espacio más abierto y accesible, con un impacto positivo tanto para los clientes, como para la ciudad.