El Muelle cumplía 21 años. Un centro en el corazón de la ciudad que, tras años complicados, la pandemia y muchos locales cerrados, necesitaba renovarse de arriba a abajo.
El 21 aniversario no era un objetivo en sí. No es una cifra redonda, ni especialmente simbólica. Pero fue la excusa perfecta. La oportunidad para contar algo más grande: una historia de transformación, de regreso, de reconexión con la ciudad. ¿Cómo celebras un aniversario con ruido, obras y media galería vacía?
Nuestros objetivos: dar a conocer la reforma, generar notoriedad, aumentar la afluencia y reposicionar El Muelle como un espacio de ocio y restauración con personalidad.
Ideamos un evento diferencial y multicanal 360, para llegar al máximo de audiencia y romper con lo anterior.
Se nos ocurrió algo que nadie había hecho jamás: la primera Rage Room en España —y probablemente del mundo— dentro de un CC. Donde podías destrozar el pasado del propio centro. Atriles del VIPS, butacas de cine, etc. ¿El problema? Muchos locales vacíos. ¿La solución? Aprovechemos lo que hay dentro… y destrocémoslo.
Creamos salas por materiales: madera, cristal, metal, cartón. Todo para romper, para reciclar. Bajo el lema “Abiertos por obras.”, invitamos a la ciudadanía a ser parte activa del cambio. A romper lo antiguo para dar paso a lo nuevo.
35.000 personas en solo dos días supuso un incremento del +360%. 14T de residuos reciclados, cobertura en +19 medios, un CTR del 7,8% en campañas, alcance superior a las
800.000 personas. Una catarsis colectiva. Un ahorro logístico monumental. Y una repercusión en medios que el CC no había tenido en años.
Pero lo más importante fue la sensación de volver a conectar con la ciudad. De convertir un problema en una fiesta. Estamos cambiando, ¿nos ayudas?
A veces, para renacer, primero hay que romper. Y esta vez, literalmente.