Hay lugares que no solo se visitan. Se viven, se recuerdan, se sienten parte de uno mismo. El Centro Comercial Gran Vía de Vigo es uno de ellos.
Desde su apertura en 2006, ha sido el corazón comercial de la ciudad. Un punto de encuentro y un referente para todas las generaciones.
Y aunque el tiempo pase, hay cosas que permanecen. Gran Vía de Vigo sigue siendo un icono comercial en la ciudad. Ahora, con un diseño que prioriza el bienestar de las personas con
una atmósfera más confortable que se extiende por todo el centro.
Un aparcamiento más intuitivo y acogedor da la bienvenida a cada visitante. Al entrar, todo invita a estar: materiales cálidos, luz suave, mejores zonas para descansar y una propuesta
comercial más amplia.
La lámpara LED en la entrada principal marca el tono de esta nueva etapa: moderna y
confortable.
El mix comercial sigue siendo nuestro valor diferencial con la mejor oferta de moda y una nueva restauración incorporando además un gimnasio de última generación y un cine premium
con las nuevas tecnologías del mercado.
Las tiendas se presentan con una imagen más sofisticada y actual con fachadas integradas que conectan interior y exterior, elevando la experiencia de visita.
La zona de restauración ofrece un entorno luminoso y acogedor, pensado para disfrutar sin prisa de la mejor oferta gastronómica.
El nuevo Punto de Información no solo orienta: recibe y acompaña.
Los aseos, completamente reformados y accesibles, combinan un diseño elegante, tecnología contactless y detalles cuidados que hacen sentir la diferencia.
También se han implementado mejoras técnicas que no se ven, pero se sienten: sistemas más eficientes, menor consumo energético y mejor calidad ambiental.
Gran Vía de Vigo se transforma para seguir siendo el lugar al que siempre se vuelve.
Hoy, más actual, sostenible y accesible.